El tratamiento de conducto, o endodoncia, tiene fama de ser doloroso, pero en realidad es un procedimiento que alivia el dolor causado por una infección o daño en el interior del diente. Estas son algunas señales que indican que podrías necesitarlo.
1. Dolor intenso al masticar o al aplicar presión
Un dolor agudo y persistente al morder puede indicar que la pulpa dental, el tejido interno del diente, está inflamada o infectada.
2. Sensibilidad prolongada al frío o al calor
Si la sensibilidad dura varios segundos o minutos después de consumir algo frío o caliente, puede ser señal de daño en el nervio del diente.
3. Hinchazón en las encías
La inflamación o la aparición de una especie de “grano” en la encía cerca de un diente puede indicar una infección que requiere tratamiento.
4. Oscurecimiento del diente
Un cambio de color en un solo diente, especialmente hacia tonos grises u oscuros, suele ser señal de que el tejido interno está dañado.
5. Dolor que persiste incluso sin estímulo
Un dolor constante y espontáneo, que aparece sin razón aparente, es una de las señales más claras de que la pulpa dental necesita atención.
¿Por qué no es tan malo?
Gracias a la anestesia moderna, el procedimiento es prácticamente indoloro. Además, alivia el dolor causado por la infección y te permite conservar tu diente natural.
Si presentas alguno de estos síntomas, no esperes. Agenda una valoración con nosotros y evitemos que el problema avance.




